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Somos uno...

Sus manos alrededor de mi cuello, mientras me mordisquea un seno. Luego, baja ambas manos para apretar mis nalgas y poco a poco llevar mi vagina a su boca, y saborear, por unos minutos eternos, pero que me llevan al éxtasis y pierdo la cordura. Solo sé que en sus manos soy otra, o soy yo misma, sin ataduras.

De esas sensaciones que quiero repetir, todas las veces que la vida me lo permita.

¿Y qué decir de cuando él está boca arriba y me dejo caer lentamente sobre su miembro y siento como me llena por completo, como mis carnes lo rodean como un guante? Es llamar al orgasmo y tenerlo en cuestión de segundos. ¡Me corro! Soy suya al 100%

Solo existimos nosotros, uno solo.

Tócame, bésame, úsame, lléname, maltrátame, cuídame, ÁMAME…




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